El objetivo es cubrir la superficie del Canal de Navarra con placas solares, de norte a sur. Para ello se aprovechará una infraestructura ya construida, es decir, se cubrirá el tramo de canal que transcurre al aire libre, un total de 57 kilómetros.
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Si el modelo actual no puede garantizar estabilidad sin disparar el coste marginal, la conclusión es técnica y evidente: toca poner verde al sistema. Necesitamos integrar almacenamiento, gestión de la demanda y una red que realmente responda.
Claves del futuro del sector y también de la evolución de España hacia una economía sostenible.