El objetivo para las energías renovables para el año 2020, es conseguir el 20% .del consumo de la energía final bruta.
Según datos de EUROSTAT y el MI-NETAD, para el año 2015, se ha conseguido tener un 16,4% con fuentes renovables.
Para conseguir cumplir este objetivo final se deberán tener en cuenta las si-guientes consideraciones:
A) Transporte.- Teniendo en cuenta que la situación en el año 2016 era del 4.1 % de penetración de los biocombustibles y que el objetivo para 2020 supone llegar al 8,5 %, se deberán implantar medidas concretas fomentar este sector.
B) Usos térmicos.- En el área de biomasa, se puede destacar los avances en el uso de estufas de “pellets” y calderas de biomasa. Se deberá continuar e incrementar las ayudas financieras y de subvención a la biomasa térmica.
En el área solar térmica, tal y como se ha indicado será muy difícil conseguir los objetivos a 2020. Se requerirán enérgicas medidas tanto en la normativa como en las líneas de financiación y subvención.
Geotermia para aplicaciones termias, en este sector se ha producido un fuerte incremento de instalaciones, se deberán implementa medidas de ayudas financieras y normativas.
Para estos sectores térmicos me-cionados se debería implantar un registro de instalaciones que permitiese un mayor conocimiento de las tecnologías y un mejor seguimiento de las instalaciones.
C) Generación eléctrica.- La línea mostrada con las nuevas adjudicaciones de potencia eléctrica permiten un alto grado de optimismo para el cumplimiento de objetivos. Se deberán planificar las subastas iniciadas en los años 2015, 2016 para poder conseguir los objetivos en el año 2020.
La Unión Europea está elaborando una directiva para el año 2030 con los objetivos de alcanzar el 27 % de energías renovables, el 40 % de reducción de emisiones con respecto a 1990, el 27 % de incremento de la eficiencia energética y el 10 % de interconexiones electicas.
Obliga además a que los países miembros para que realicen PLANES DE ENERGIA Y CLIMA para el periodo 2012 a 2030, así como para periodos posteriores de diez años.
España, está iniciando este proceso (deberá entregar un primer borrador a primeros del año 2018), para este ambicioso plan que integra energía y clima, se deberá tener en cuenta a todos los sectores implicados: financieros , empresariales, de Investigación y Desarrollo, administración autonómica y local, sectores político y destacar el papel activo de ciudadanía en el nuevo panorama energético.
La fotovoltaica nos da energía propia, barata y limpia. En España tenemos además una ventaja única: una placa solar aquí produce el doble que en el norte de Europa, gracias a nuestro gran recurso solar.
Las actuaciones de eficiencia energética incluyen la instalación de equipos de climatización con renovables y bombas de calor, el aumento del aislamiento de las fachadas, tejados y ventanas del edificio y mejoras en la ventilación o la iluminación.