Debido al exceso de capacidad de los proyectos que llevan polisilicio, el Gobierno ha decidido tomar esta medida para detener el alto consumo de energía y de contaminación.
China suspenderá temporalmente la aprobación regulatoria para proyectos de polisilicio, como parte de los esfuerzos del país para frenar el exceso de capacidad de la industria y reducir el consumo de energía.
Tres ministerios, el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información (MIIT), la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma (CEDR), y el Ministerio de Protección Ambiental (MEP) emitieron conjuntamente las restricciones de los nuevos proyectos en la industria de polisilicio, el pasado 24 de enero.
Según esta normativa, los nuevos proyectos de polisilicio no se aprobarán antes de que esté publicado un nuevo catálogo público de inversión, a excepción de los proyectos ya seleccionados porque se consideran para promover la eficiencia energética o la protección del medio ambiente.
El reglamento también establece la eliminación progresiva de aquellos proyectos de polisilicio que tengan un consumo de energía superior a 200 kW/h por kilogramo de polisilicio de grado solar de producción.
Por su parte, el polisilicio es una materia prima esencial en la producción de células solares, pero su producción deriva en un alto consumo de energía y contaminación. Además, con el auge de la industria fotovoltaica en China, la capacidad de producción de polisilicio del país se ha expandido rápidamente.
Y es que en septiembre de 2009, un informe del Consejo de Estado afirmaba que China había alcanzado una capacidad de producción de polisilicio de unas 80.000 toneladas, lo que representaba un enorme exceso de capacidad en la industria. Desde entonces, el Consejo de Estado ha tomado medidas para fortalecer la regulación sobre los proyectos de polisilicio.
La fotovoltaica nos da energía propia, barata y limpia. En España tenemos además una ventaja única: una placa solar aquí produce el doble que en el norte de Europa, gracias a nuestro gran recurso solar.
Las actuaciones de eficiencia energética incluyen la instalación de equipos de climatización con renovables y bombas de calor, el aumento del aislamiento de las fachadas, tejados y ventanas del edificio y mejoras en la ventilación o la iluminación.