México ha establecido nuevos objetivos de energías limpias hacia 2030 para alinearse con el Acuerdo de París. No obstante, los avances de los últimos años muestran rezagos importantes frente a las metas intermedias.
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Especialistas plantean una transición planificada por etapas, con redes estables, respaldo hidroeléctrico y nuevos criterios tarifarios basados en el ciclo de vida completo de los proyectos.
En México, la energía limpia se ha convertido en una de las principales fuentes de suministro del país. Presas, parques eólicos y, sobre todo, la energía solar se destaca por su rápido crecimiento en la nación azteca.