En Nicaragua, la política energética está dando gran importancia a la eficiencia y las energías renovables para aprovechar sus propios recursos naturales, más cuando el país ha visto peligrar el abastecimiento por efectos climáticos.
Presenta una composición prácticamente idéntica al gas natural, lo que permite su inyección directa en la red gasista existente y su uso en los mismos equipos finales, sin necesidad de modificaciones técnicas significativas.
El 48,9% de la producción eléctrica de diciembre en nuestro país fue renovable, una cuota que alcanza el 49,5% con la estimación de generación de instalaciones de autoconsumo.