Su objetivo es revivir las tradiciones japonesas y utilizar elementos estéticos y sostenibles para producir un hogar que puede adaptarse a las necesidades del contexto moderno.
El nombre propuesto por la Universidad de Chiba para una vivienda completamente autónoma es Omotenashi: "Casa de Hospitalidad".
Y la "hospitalidad" es transmitir de buena fe por ambas partes en la mente y no una "cosa", la "cosa" a "cuidar", que es la compasión y la hospitalidad de los japoneses.
Estos son los valores esenciales de la ceremonia japonesa del té y el arreglo floral para manifestar su cultura tradicional.

Este proyecto de vivienda es posible gracias a la fusión de la tradición japonesa y la tecnología moderna, con la "cáscara" o "fábrica de plantas", así como el uso activo de la luz del sol y la autosuficiencia en la "Casa Omotenashi".

Las mesas de debate celebradas han contado con ponentes de alto nivel técnico e institucional que han compartido datos y experiencias sobre tres grandes ejes: biodiversidad, sostenibilidad social y reciclaje de las plantas fotovoltaicas.
El sector renovable lamenta la oportunidad perdida y advierte del daño que provoca la inestabilidad normativa en las decisiones de inversión de hogares y pymes.