Descenso generalizado en el mix, desde los hidrocarburos hasta el gas, sitúa al mercado ante un escenario de contención de costes con una elevada competitividad europea.
Las olas de calor de finales de mayo en toda Europa anuncian un verano aún más caluroso, con temperaturas de más de 30 °C. La electricidad se convierte en recurso esencial para mantenerse fresco en viajes, trabajos al aire libre o cortes de luz.
La fotovoltaica nos da energía propia, barata y limpia. En España tenemos además una ventaja única: una placa solar aquí produce el doble que en el norte de Europa, gracias a nuestro gran recurso solar.
Las actuaciones de eficiencia energética incluyen la instalación de equipos de climatización con renovables y bombas de calor, el aumento del aislamiento de las fachadas, tejados y ventanas del edificio y mejoras en la ventilación o la iluminación.
Un número cada vez mayor de subestaciones y puntos de conexión se encuentran saturados, lo que genera largas listas de espera para nuevos proyectos de energía renovable y almacenamiento.
Pese al desplome de los precios en las últimas jornadas, el pool eléctrico nacional registra corrección alcista del 5% en tan solo 24 horas. Este ajuste convive con una cuota solar masiva y un mix renovable que sigue liderando la generación nacional